Otro tipo son los reload bonuses. Estos funcionan a partir del cuarto depósito y son habitualmente de magnitud menor que el bono de bienvenida — del 30% al 75%. Pero al ser recurrentes, aportan valor en el largo plazo.
Una variante interesante son los bonos de fidelidad. Estos se aplican a partir del quinto depósito y son por lo común de menor porcentaje que el bono de bienvenida — entre 25% y 50%. Pero al ser frecuentes, generan valor en el largo plazo.
¿Cuál es más recomendable? Va en gustos. Las clásicas son ideales para sesiones breves y para entender la lógica fundamental. Las modernas ofrecen más diversión con animaciones, bonus rounds, y posibilidad de payouts importantes.
Mi recomendación si recién estás iniciándote: experimentá los dos estilos en modo demo, sin arriesgar fondos reales. Una vez que sabés qué te divierte, ahí sí saltás a dinero real con tranquilidad.
Una opción para fieles son los reload bonuses. Estos se aplican a partir del cuarto depósito y son típicamente de menor porcentaje que el bono de bienvenida — del 30% al 75%. Pero al ser constantes, acumulan valor en el largo plazo.
Una novedad de las nuevas son los features especiales. Estos modos pueden triplicar las ganancias por 10, 100 o incluso 1000 veces. Sweet Bonanza, Sugar Rush, Gates of Olympus son ejemplos perfectos de esta escuela de tragamonedas.
Microgaming, veterano en la industria, ofrece clásicos como Mega Moolah (famoso por sus pozos progresivos) y Immortal Romance. Play'n GO destaca con Reactoonz, Book of Dead y Rich Wilde.
Un caso interesante merecen las tragamonedas Megaways. Creadas por Big Time Gaming, brindan hasta 117,649 formas de ganar en cada giro, ya que el cantidad de símbolos por rodillo se modifica aleatoriamente.